El electrocardiograma (ECG) es el único método certero para explorar la actividad eléctrica del corazón. Ya sea para confirmar anomalías auscultadas en el consultorio, para chequeos de rutina, o para un estricto monitoreo quirúrgico, su correcta ejecución dicta el éxito del diagnóstico.
A continuación, repasamos las bases prácticas para asegurar trazados limpios y diagnósticos precisos.
1. Posicionamiento del paciente
La posición universal y más recomendada para perros y gatos al realizar un ECG es el decúbito lateral derecho. En el caso de perros de razas muy grandes o pacientes extremadamente nerviosos, se puede optar por la posición erguida.
2. Regla de colores: Conexión de electrodos
Para las derivaciones bipolares y unipolares, la correcta ubicación de los cables es innegociable. Utiliza esta regla universal:
- Rojo: Miembro anterior derecho.
- Amarillo: Miembro anterior izquierdo.
- Negro: Miembro posterior derecho (Nota: este electrodo no se utiliza durante procedimientos quirúrgicos).
- Verde: Miembro posterior izquierdo.
- Blanco: Electrodo explorador.
3. Parámetros Normales de Referencia (Derivación II)
Para una lectura correcta, asegúrate de configurar la velocidad del papel de registro a 25 o 50 mm/segundo.
- Frecuencia Cardíaca en Perros:
- Cachorros: 80 - 220 latidos/min.
- Razas Toy: 80 - 180 latidos/min.
- Razas Gigantes: 60 - 140 latidos/min.
- Frecuencia Cardíaca en Gatos:
- Rango normal: 160 - 240 latidos/min.
- Eje Eléctrico Medio:
- Perros: +40 a +100 grados.
- Gatos: 0 a +160 grados.
Rentabiliza tu práctica diaria
Incluso si tu clínica aún no cuenta con un servicio de cardiología especializado, integrar el ECG como examen de rutina te brindará mejores posibilidades de crecimiento.
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